martes, 27 de mayo de 2008

EL MONSTRUO DEL LAGO NESS ¿VERDAD O FICCIÓN?


La leyenda del monstruo Ness data desde hace mil 500 años. Se dice que la primera persona que lo vio fue un santo llamado Columba, pero antes de relatar esta experiencia, así como otros casos más, es necesario dar algunos datos geográficos de dónde se encuentra el lago, así como sus principales características físicas.

El lago Ness se encuentra en Europa, en el norte de Escocia precisamente, tiene una longitud de 43 kilómetros y una anchura de un kilómetro y medio. Tiene una profundidad considerable de hasta 270 metros. Las aguas del Loch Ness son heladas y oscuras; un buzo profesional, a pesar de contar con una lámpara potente, no logra ver lo que hay más allá de dos metros. Las corrientes son fuertes, e inclusive resulta peligroso viajar sobre ellas en lancha; mucha gente se ha ahogado y sus cuerpos jamás han sido encontrados.

Ya con estos antecedentes retomemos la vivencia del santo Columba, que inclusive es relatada en su biografía oficial. Columba, un hombre religioso llegó a Escocia con el firme propósito de convertir a los escoceses en cristianos, lo que al final consiguió y llegó a ser considerado como el santo patrono del lugar, pero ésa es otra historia.

Los hechos ocurrieron así. Columba se encontraba a orillas del lago Ness, observaba a un hombre que estaba nadando, todo parecía normal. De repente, y de las profundidades emergió un monstruo con la intención de atacar al nadador. La persona se alejó lo más posible pero parecía que era en vano. El santo Columba levantó una mano y le ordenó al monstruo que se alejara, lo cual hizo.

Otro reporte importante del monstruo del lago Ness, se registró en 1880, su protagonista fue un buzo profesional llamado Duncan McDonald quien fue contratado para que buscara los restos de un barco que se había hundido al extremo occidental del lago.

Después de unos minutos que McDonald realizaba su labor, éste salió estrepitosamente del agua, ¡aterrado! afirmando que abajo se encontraba un monstruo con aspecto de rana. Años más tarde, en abril de 1933, el matrimonio Mackay visitó el lago Ness no con la esperanza de ver al temido ser, sino simplemente descansar en otro lugar.

Cuando John Mackay y su esposa viajaban por la reciente carretera, observaron en el lago un chapoteo, creyendo que algunos patos estaban peleándose o algo parecido, pero no, no eran unos patos sino algo más. Se estacionaron cerca y pudieron ver una estela en forma de V, hecha por algo muy grande. De repente se asomaron dos jorobas y en seguida contemplaron a un animal enorme sumergirse por completo.

Los reportes del monstruo, o del “nessie” como se le llama cariñosamente, fueron más constantes y detallados.

Tan sólo un año después del avistamiento de los Mackay, un reportero local llamado Alex Campbell informó lo siguiente en el diario donde trabajaba: “He sido testigo y puedo asegurar que el monstruo es real. La criatura tiene un cuello largo y delgado; su cabeza en relación al cuerpo es pequeña. Tiene el aspecto de una serpiente pero con joroba, calculo que tiene un largo de casi nueve metros ”.

Ese mismo año –estamos hablando de 1934- otra persona aseguró a ver visto al monstruo del lago, pero no en el agua, sino sobre la carretera, la misma por la cual el matrimonio Mackay tuvo su encuentro. Arthur Grant, el nuevo testigo, dijo que viajaba en su moto cuando a lo lejos observo a un ser de grandes dimensiones, con las mismas características señaladas anteriormente. Grant dio la vuelta y se retiró lo más rápido posible. Los hechos ocurrieron durante la noche.

Y como si los anteriores casos no hubieran sido suficientes en ese año, hubo uno más, éste protagonizado por un médico inglés –Kenneth Wilson- que se encontraba de turista en el lago Ness. A diferencia de los anteriores casos, de éste existe una fotografía. Bastante buena para ser real y así es, la foto era un fraude, pero no se supo hasta 1994.

¿la evidencia irrefutable?


Para la década de los sesenta, la leyenda del monstruo Ness era conocida a nivel mundial. Varias personas llegaron a Escocia con el claro objetivo de encontrarlo y captarlo ya sea en película o fotografía. De todos esos cazadores del Nessie, uno de los más reconocidos fue Tim Disndale, quien pasó horas vigilando la superficie del lago.

Este fotógrafo Disndale estuvo a punto de rendirse, pero al final obtuvo lo que esperaba, captar en película lo que podría ser el mitológico ser. Claro, las tomas no son muy claras y no se aprecia al ser, sino sus jorobas y la estela que deja al pasar.

El material fue entregado y revisado por expertos en fotografía de la Real Fuerza Aérea de la Gran Bretaña, y el resultado fue sorprendente, de hecho en un principio era secreto. Las conclusiones a las que llegaron estos señores fueron que se trataba de un ser vivo, de al menos 30 metros de largo.

A manera de conclusión, ¿el monstruo en verdad existe? Es posible, son muchos los testimonios, pero pocas las pruebas; las que hay no son muy claras, pero no por esto podemos dudar de todo. Yo he conocido mucha gente que ha tenido experiencias sobrenaturales con ovnis, fantasmas, duendes, etc, y a pesar de que no tienen alguna evidencia, les creo, porque los conozco. En el caso del monstruo Ness lo único cierto es que Escocia al año, recibe alrededor de 37 millones de dólares por los turisas.

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