martes, 27 de mayo de 2008

LOS CHUPASANGRES, VAMPIROS REALES


Ya casi nadie se espanta con las historias de vampiros, de esos temibles hombres o damas con largos colmillos que salen por las noches a chupar sangre. En realidad, si persiste la leyenda de los vampiros, es por la moda que muchos jóvenes adoptan inspirados en este peculiar “estilo de vida”. En algunos casos, la gente se obsesionada a tal grado de llegar a matar, creyendo que son vampiros reales

Sin duda, la imagen del vampiro clásico es la del actor Bela Lugosi, interpretando al conde Drácula, que, por cierto, nunca fue real sino ficticio, inspirado en el guerrero Valaquiano, Vlad Tepes, quien gustaba de comer mientras veía cómo empalaban a sus enemigos.

¿Pero qué hay de cierto detrás de todas estas leyendas de vampiros? ¿No hay al menos un caso digno de comentar que podría ser real? La respuesta es...sí. Al menos hay dos casos bien documentados donde se habla de personas que regresaron del más allá para alimentarse de la sangre de sus víctimas.

UN CASO ESPELUZNANTE



El escenario por excelencia del Vampirismo es Transilvania, en Rumania, sin embargo, en Estados Unidos en Rhode Island durante el siglo XVIII, hubo una familia que se vio relacionada con extraños sucesos del tipo sobrenatural; nos referimos a los Stuckeley.

Esta familia de granjeros, quien llegó a tener 14 hijos, comenzaron a perderlos de forma inexplicable; se morían aparentemente de tuberculosis. La primera en fallecer fue la hija mayor, Sara Stuckeley, después murieron cinco hijos más y fueron enterrados en el cementerio del pueblo Exeter.

Lo extraño comenzó cuando los otros niños de los Stuckeley le avisaron a sus padres que Sara, su hermana mayor, las había visitado la noche anterior. En un principio no les creyeron, además de que aún no se reponían del fallecimiento de sus hijos pero, una noche, la madre vio a Sara.

El señor Stuckeley decidió pedir autorización para exhumar a los cuerpos de sus hijos y comprobar que realmente éstos se encontraban ahí. Al desenterrar a los seis, halló que Sara -quien fue la primera en morir- se encontraba en perfectas condiciones, como si la hubieran enterrado un día antes, mientras que los demás ya estaban en avanzado estado de putrefacción.

Lo que se hizo a continuación, fue abrir el cuerpo de Sara, sacarle el corazón y quemarlo. A partir de ahí, a pesar de que un hijo más murió, no se vio de nuevo deambular a la hija del matrimonio Stuckeley.
LA TRAGEDIA DE LA FAMILIA BROWN


Otro caso extraño que ocurrió en Rhode Island que puede estar relacionado con vampiros, es el de la familia Brown, ocurrido en 1890. Mary Brawn, esposa de George Brown, comenzó a perder peso, a palidecer, hasta que murió presuntamente de tuberculosis; seis meses después Olivia, su hija, muere también.

Cuatro años después, Edwin, el único hijo varón de George Brown, enfermó; parecía que correría la misma suerte que su hermana y su madre. Por sugerencia de un amigo, Edwin se marchó junto a su esposa a Colorado, para mejorar su salud, lo cual así fue. Mientras permaneció fuera de Rhode Island, su hermana Mercy cayó en cama y murió de forma casi inmediata.

Cuando Edwin se enteró de la muerte de Mercy, regresó a consolar a su padre, pero al mes de estar nuevamente en su tierra, enfermó, y todo indicaba que él moriría también. El señor Brown desesperado, pidió autorización para exhumar los cuerpos de sus hijos con la esperanza de hallar alguna pista de lo que estaba ocurriendo.

Esa mañana del 17 de marzo de 1892 cuando sacaron los ataúdes, estuvo presente el doctor Harold Metcalf, quien dio fe de los hechos. Al examinar los cuerpos descubrieron que efectivamente Mary y Olivia ya estaban en estado de putrefacción, pero el de Mercy no, parecía estar solamente dormida.

Lo extraño con Mercy –además de no sufrir algún deterioro en su cuerpo- era que la hallaron en otra posición como la habían enterrado. Ante la duda, y teniendo conocimiento del caso Stuckeley, decidieron extirparle el corazón y el hígado, los cuales quemaron y guardaron sus cenizas. Las cenizas de un vampiro -se creía- podían salvar a sus víctimas, en este caso a Edwin, pero para mala fortuna de la familia Brown, no fue así.

Mucho tiempo después, uno de los descendientes de los Brown declaró a un periódico de la ciudad de Exeter, que en su juventud había platicado con una de las personas que había ayudado a su padre a exhumar los cuerpos y que, ésta, le había confesado que George Brown estaba plenamente convencido que su hija se había convertido en un vampiro.

Además –y lo más inquietante- es que antes de que Mercy fuera desenterrada, ya habían muerto siete jóvenes de forma sobrenatural, con una herida en el cuello y que, cuando se quemaron los órganos de Mercy, todo lo anormal como las enfermedades, cesaron.

Una historia imposible de creer, pero que quizá algún día podría repetirse en alguna parte del mundo. Además lo interesante de los vampiros y hombres lobo, es que en la actualidad ya nadie cree en ellos, y ésa podría ser su arma letal....¿usted que opina?

1 comentario:

clara dijo...

OMG' super bien que padre :D