lunes, 25 de agosto de 2008

¿QUÉ SON LOS ESTIGMAS?

En esencia, un estigmatizado, es aquella persona que por gracia del cielo presenta en su cuerpo las heridas de Jesucristo al morir en la cruz. Las “huellas” o “marcas” aparecen en los pies, manos, costado, y en algunas ocasiones en la frente; incluso estas personas pueden llorar sangre. Obviamente estas manifestaciones se dan sin la intervención humana, aunque claro, nunca falta el farsante que se las pinta y da conferencias. El fenómeno de la estigmatización, es la contraparte de las posesiones demoniacas, ya que aquí no es Satanás quien toma un cuerpo, sino Dios.

LOS PRIMEROS CASOS

Uno de los primeros estigmatizados fue San Francisco de Asís, quien por su enorme devoción en Jesucristo se le aparecieron los estigmas el 14 de septiembre de 1224, en el día de la Santa Cruz. San Francisco, mientras rezaba, le pidió a Dios sentir todo su amor y fue cuando de sus manos y pies brotaron unas heridas como si fueran hechas por clavos. En su costado se veía también una marca la cual sangraba en abundancia. No era raro ver entonces que su túnica y sus sandalias estuvieran empapadas de sangre.

Otro de los casos fue el de la hermana Ana Catalina Emmerich, de septiembre de 1774 en Alemania. Esta mujer a la edad de 24 años, recibió los estigmas y éstos fueron analizados –bajo orden eclesiástica- por el doctor Wisener, quien realizó su estudio el 22 de Marzo de 1813. Después de diez días de análisis, el galeno dio por real este fenómeno.

Lo interesante de este hecho, es que Catalina, durante los diez días que duró el estudio, mostró rigidez en su cuerpo “como si fuera de madera”, con los ojos cerrados y daba el aspecto de estar muerta, pero su rostro no parecía de una persona difunta, pues mantenía su color rozado.

En uno de los reportes que hizo el médico Wisener dijo lo siguiente: “En el campo de la experiencia médica y física, los fenómenos observados en el cuerpo de la joven monja señorita Emmerich son de un carácter tan excepcional que no existe ley conocida de la Naturaleza que pueda dar una explicación plausible”.

Y EXISTEN MÁS REPORTES

En Bélgica, otra religiosa, Luisa Lateau de 18 años, tuvo su “estigmatización” el 24 de abril de 1868; le brotó sangre del costado derecho. Y así fue poco a poco presentando las demás heridas como la de las manos –esto el 8 de Mayo- y la cabeza, como si alguien le hubiera clavado una corona de espinas. Curiosamente todos los viernes sus heridas sangraban, y al menos perdía un litro de sangre, la cual olía a rosas; algo muy común en los “tocados por Dios”.

Pero sin duda uno de los casos más importantes es el del padre Pío de Pieltrecina, Italia; esto en el año 1887. El sacerdote Pío, mientras oficiaba misa tuvo una crisis muy fuerte, se desmayó y comenzó a sangrar de las manos y los pies. A diferencia de los demás estigmatizados, el padre Pío tuvo otros “dones” como poder levitar, hablar idiomas que jamás había estudiado, leer la mente, tener actos de videncia, sanar a los enfermos -le devolvió la vista a Gemma di Giorgi- entre otras cosas. Falleció el 23 de septiembre de 1919.

En Alemania, en vísperas de la Pascua de 1926, Teresa Neumann, una monja de 21 años, presentó los estigmas en todo su cuerpo. A diferencia de otros, Teresa lloraba sangre y, al parecer, ha sido la única. Tan sorprendente fue su caso que hasta el mismo Adolfo Hitler y su Servicios Secreto le tenían miedo.

Uno de los médicos que la siguió de cerca, fue Reissmann, quien dijo ser testigo de cómo Teresa lloraba sangre: “su rostro se veía contraído por el sufrimiento. Retorció sus manos descoloridas como si su cuerpo se desgarrara. Con los ojos dolorosamente cerrados, la sangre se escapaba a lo largo de su desfigurado semblante; al principio fueron sólo algunas gotas; al fin brotaron dos amplios chorros, que se expandieron a lo ancho de sus mejillas”.

Además vio cómo la mujer sacudía su cuerpo como si estuviera siendo azotada; además las heridas que tenía en la frente comenzaron a sangrar y ella hacía el intento como de quitarse algo de su cabeza; entiéndase la corona de espinas.

La vida de Teresa Neumann llegó a su fin el 18 de Septiembre de 1962 de un paro cardiaco; lo increíble es que después de cinco días de exponerla a los fieles, su cuerpo no sufrió descomposición alguna, convirtiéndose en una “incorrupta”. Término que se aplica a los fieles que ya muertos pueden permanecer intactos por muchos años sin necesidad de sustancias químicas, o la extracción de sus órganos.

¿QUÉ HAY DE OTROS ESTIGMATIZADOS?

Uno de los estigmatizados más famosos es el italiano Giorgo Bongiovani, pero su caso nunca fue analizado ni aprobado por el Papa Juan Pablo II, o bien por algún miembro de la curia romana. Cuando tuve la oportunidad de platicar con él, le pregunté porqué nunca pudo hablar con el Papa, y me contestó que había mucha gente que le había impedido acercarse a él.

Sin duda, Giorgo a diferencia de Pío, Teresa Neumann, etc, ha dado una nueva visión de lo que es el cielo y el mundo espiritual. Ya que habla o afirma que los ángeles son en realidad seres del espacio, algo –repito- inédito, pues nunca se había reflexionado o indagado al respeto. Bongiovani me confesó que él tiene visiones constantes de catástrofes que están por suceder, donde ha observado a naves extraterrestres ayudándonos. Muchos lo ven como un simple farsante, otros le creen, pero eso ya es de cada quien.

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