martes, 20 de octubre de 2009

CÓMO CELEBRAMOS EL DÍA DE MUERTOS EN MÉXICO


La forma en que los mexicanos celebramos el Día de Muertos, depende de cada estado de la república. En algunos pueblos los preparativos comienzan varios meses atrás, con la siembra del Cempoaxochitl, que es la flor predominante en noviembre y que se usa para adornar las tumbas, o bien, los altares de muertos que juegan un papel importantísimo en esta tradición.


El altar, -que es el puente entre los vivos y los muertos- se pone la bebida y comida que el difunto disfrutaba en vida. La comida que aparece regularmente en los altares son el mole, los tamales, el pan de muerto, el camote, el dulce de calabaza, las calaveritas de azúcar o de chocolate. Como bebidas podemos hallar el tequila, ron, cerveza, refrescos, agua, leche o champurrado. La diversidad de platillos y bebidas se debe a que el altar está pensado para niños y adultos.


Algunas personas acostumbran a poner la ofrenda el 28 de octubre, por aquellas personas que fallecieron en algún accidente; otras el 30 de octubre por las almas de los niños que no fueron bautizados. Aunque lo común es ponerla la tarde del 31, para recibir a la mañana siguiente (uno de noviembre) a los niños que murieron y estuvieron bautizados. A las doce del día del 2 de noviembre, es cuando llegan los adultos, y se marchan por la tarde del día 3. El altar es el recibimiento que le damos a nuestros seres queridos que simplemente se nos adelantaron en el camino.