martes, 20 de octubre de 2009

EL DIA DE MUERTOS SEGUNDA PARTE




EL HUMOR DENTRO DEL DÍA DE MUERTOS

Otro rasgo distintivo del Día de Muertos, es la realización de las calaveras, que son versos populares cargados de ironía y comicidad hacia una persona, ya sea famosa o no. Anteriormente –porque se ha perdido esta costumbre- la gente obsequiaba junto a una calavera de dulce, una tarjeta con la calaverita escrita.

Este tipo de versos surgieron a comienzos del siglo XX, con José Guadalupe Posada, quien fue el primero en realizar dibujos de esqueletos acompañados de frases chuscas. El trabajo de Posada influyó inclusive en el muralista mexicano Diego Rivera, plasmando en “Sueño de una tarde dominical en la Alameda central” a la famosísima Catrina, la muerte vestida de mujer.

UNA TRADICIÓN QUE NO DEBE MORIR

Es un hecho que conforme pasan los años, se desvirtúa lo que es el Día de muertos. Ahora se ve como un pretexto para hacer una fiesta -el llamado Halloween- lo cual no está mal, a todos nos gustan las fiestas, pero lo que no se vale es que se confunda o crea que eso es el Día de Muertos. Inclusive Mizquic y Janitzio se han convertido en una verbena popular.

Lo que debemos hacer, es rescatar esta tradición, inculcarles a los niños que el uno y dos de noviembre, no es que regresen físicamente nuestros difuntos, sino que nos acordamos de ellos de una forma especial. Al menos a mí me gustaría ser recordado una vez al año por los seres que amo y estimo, y si de paso puedo saborear lo que tanto me gustaba en vida, ¡qué mejor!

Además no comprendo como la gente prefiere poner en diciembre el árbol de Navidad (tradición gringa) a algo nuestro y más significativo como lo es el altar de muertos, que en su colocación no requiere de una gran inversión económica. El altar –que por cierto no requiere comprarse- se puede colocar en una mesa, con un mantel blanco y con imágenes religiosas. En lo único que tendría que gastar es en veladoras, fruta, pan de muerto y calaveritas de azúcar o chocolate. Lo demás seguramente lo tiene a la mano que son los retratos de sus familiares o amigos que ya no están en este mundo. Así de fácil.

Bibliografía: La muerte nos pela los dientes, de Jorge Argüello y Georgina González.

1 comentario:

Viet-chan dijo...

Hay que preservar las tradiciones tan bonitas y significativas como esta :D Bien licenciado,espero siga con entradas tan interesantes al igual que sus libros,yo tengo 2,el de vampiros y el de fantasmas,estan muy buenos,siga asi y felicitaciones! Un saludo