domingo, 11 de octubre de 2009

LAS MOMIAS DE GUANAJUATO



Sin duda resultan tenebrosas, porque dan la apariencia de estar sólo dormidas y que, de un momento a otro, abrirán sus ojos y nos atacarán. Esta idea o sentimiento, fue desarrollado en películas del cine mexicano donde El Santo, Blue Demon, Tinieblas, Mil Máscaras, etc, debían enfrentarlas y regresarlas a su descanso eterno.

Pero el verdadero origen de las momias de Guanajuato, no tienen nada que ver con hechizos o científicos locos, son productos de una macabra casualidad, de un capricho de la naturaleza. No como en Egipto, donde las momias sí tienen un origen artificial.

LAS MOMIAS DE EGIPTO

Con la creencia de que el espíritu sigue vivo gracias a la conservación del cuerpo, los egipcios desarrollaron diversas técnicas para mantener en el mejor estado a sus muertos. Dependiendo de la clase social o la jerarquía que tenía la persona en vida, era el procedimiento.

Los pobres eran sometidos solamente a baños de agua salina, cubriendo su cuerpo con telas embadurnadas de betún de Judea. Para los faraones o sacerdotes, era obligatorio sacarles todas las vísceras y el cerebro para lavarlos por dentro con vino y perfumes. Una vez que estaba limpio, lo rellenaban con sustancias balsámicas, como la mirra. Por último, era cubierto con vendas de lino engomadas, dejando libre el rostro, el cual le daban un retoque de pintura para que luciera más vivo.

Pero en el caso de las momias de Guanajuato, no, no hubo nada de eso; inclusive en algunos casos a estas personas –sin saberlo obvio- las enterraban vivas o agonizantes.

EL ORIGEN DE LAS MOMIAS DE GUANAJUATO


En el año de 1833, Guanajuato vivió una de las peores pestes de su historia, que fue la del cólera morbus, la cual casi acabó con toda la población. Así, el único panteón que existía ya no era suficiente, por lo cual fue necesario abrir más camposantos en el cerro de San Calletano y en la Cañada de Marfil.

Años más tarde, en 1861, se inauguró el Panteón municipal, y fue precisamente aquí donde se descubrió la primera momia de Guanajuato. Al ser exhumado el cuerpo del doctor francés Remigio Leroy en 1865, los panteoneros se asombraron al descubrir su cuerpo en perfectas condiciones. No tardó mucho para que fuera exhibido al público.

Y así fueron apareciendo más momias extraídas del panteón nacional. La razón por la cual estos cuerpos eran exhumados, no correspondía a otra cosa que por disposición de las autoridades. Se creía que en cinco años un cadáver estaría hecho huesos y polvo, y podrían desocupar ese lugar para un nuevo entierro.

Ahora bien, el por qué estos cuerpos se momifican es todavía un misterio, a pesar de que existen varias hipótesis no hay una que se haya comprobado científicamente. Una de éstas, se le adjudica a los minerales de la tierra, pero también algunas momias se hallaron en gavetas. También se habló de la ventilación, de la altura en la que se encuentra Guanajuato.
Pero la teoría más aceptada, es la que da el director del museo de las momias, el señor Felipe Macías López, quien dice que la clave está en las criptas arcillosas o calizas y en el medio ambiente que es tan húmedo. Al combinarlas, se crea una condición hidroscópica, que es un control de humedad y temperatura, lo cual evita que las larvas y demás insectos que intervienen en el proceso de putrefacción afecten al cuerpo, el cual solamente se deshidrata.
LEYENDAS DEL MUSEO

Al principio, este museo exhibía las momias sin protección, pero los turistas incrédulos de que realmente eran seres humanos, les arrancaban pedazos para comprobar su autenticidad; la mayoría se robaban dedos. A parte de esto, hubo un incidente penoso en el cual una persona murió; este individuo al recorrer la sala de las momias, su bufanda se le atoró en una y ésta le cayó. El señor pensó que estaba viva y le dio un paro cardiaco.

En el cine, como se dijo al principio, las momias han sido inmortalizadas en películas como “Las momias de Guanajuato”, donde actúan Santo, Blue Demon y Mil máscaras; “El castillo de las momias de Guanajuato” con Tinieblas y “El robo de las momias de Guanajuato” del director Tito Novaro. Sin duda verdaderas joyas que más que espantarnos, nos hacen reír por sus efectos, o ¿defectos especiales?

Pero regresando al tema de las momias, su museo es uno de los más visitados en México; turistas de todas partes vienen a él para contemplar las macabras piezas. Incluso aquí se encuentra la momia más pequeña del mundo, que corresponde al de un feto de aproximadamente 5 meses. Al principio se presentaba al lado de su madre, pero ahora se exhibe solo.

También, -y éste es un dato muy importante- las momias han salido a otras partes del mundo para su exposición en los museos más importante de Europa y Estados Unidos; incluso algunos artistas plásticos han tomado en las momias guanajuatenses la inspiración necesaria para crear sus obras. Lo que les atrae es ese gesto de terror que su rostro plasmó justamente al morir.
En fin, si algún día viajan a Guanajuato, no duden en visitar este museo, pero si después tienen pesadillas, ése es su problema.



1 comentario:

Bárbara dijo...

Buen artículo, y dado que tuve el privilegio de visitarlas, tres cosas:

1.- La razón por la que se exhuman los cuerpos es por un impuesto que se le cobra a las familias de los fallecidos transcurridos cinco años. Si la familia no paga, el cuerpo se extrae del nicho: Si está momificado pasa a ser pieza del museo, si no lo está se deriva a una fosa o reducto común.
2.- Las personas momificadas fueron gente común y corriente. No hay una distinción jerárquica como en Egipto.
3.- La persona que murió fue una mujer estadounidense, a la que se le enredó el chal en una de las momias.

Eso, saludos!