domingo, 23 de enero de 2011

OVNIS ESTRELLADOS EN MÉXICO


Sin duda el caso más importante –o conocido- sobre ovnis estrellados en la Tierra, es el de Roswell, Nuevo México, del 4 de julio de 1947. Veintiún años después, en Rusia cayó otro objeto volador no identificado en la población de Sverdlovsk. Éstos, son los incidentes más famosos y documentados que existen en la actualidad, a pesar de que varios investigadores del fenómeno ovni hablan de otros ocurridos en Sudáfrica y Estados Unidos.

Sin embargo, nuestro país ha sido también escenario de varios ovnis accidentados y recuperados por el ejército de los Estados Unidos. Todos estos casos, fueron informados por la prensa nacional y extranjera, aunque nunca confirmaron ni dieron seguimientos a estos hechos.

Pero antes de entrar a nuestro tema, es oportuno mencionar lo siguiente. En la entrevista que sostuvo el periodista Daniel Muñoz con el ex sargento Clifford Stone en mayo de 1998, para el programa Tercer Milenio, éste le reveló cómo actuaba el ejército norteamericano al momento de recoger artefactos de otros mundos.

Para esto, Stone le habló a Muñoz del proyecto militar norteamericano, Moon Dust, el cual desde la década de los cuarenta tenía como misión recolectar naves o piezas de origen extraterrestre de la forma más confidencial.

Polvo de la luna –de acuerdo a Stone- no se encargaba de la basura espacial norteamericana, aunque así lo hicieran creer a los otros gobiernos. Para esto, el grupo Blue Fly (cielo azul) cubría los requisitos legales para ingresar a otros países y retirar los escombros del área afectada; a la vez se hacían responsables de los daños materiales y humanos que pudieran existir.

Ya con esta información, que nos ayudará a reflexionar sobre los siguientes casos, vayamos a la siguiente historia que a pesar de no contar con información confiable, es de nuestro interés por tratarse –se presume- del primer ovni estrellado en México.

¿EL PRIMER OVNI ACCIDENTADO EN MEXICO?

Todo ocurrió en 1949, tan sólo dos años después del caso Roswell. Un norteamericano llamado Ray Dimmick dijo a las autoridades y a los periodistas de la ciudad de los Ángeles, California, que él vio cuando un platillo volador chocó en una montaña cercana a la Ciudad de México.

Dimmick afirmaba que la nave de origen extraterrestre estaba tripulada por un ser de 60 centímetros de altura, el cual falleció por el impacto. El objeto de forma ovoide, tenía un diámetro de 19 metros, construido por un metal más ligero que el aluminio y con dos motores. El testigo dijo además que las autoridades mexicanas habían recogido los restos de la nave, así como al alienígena.

Una historia similar publicó el diario Últimas Noticias el 15 de marzo de 1950, donde se informó que un ovni había caído en la sierra de Morones entre los límites de los estados de Jalisco y Zacatecas.

Como principal testigo nombran al señor Pedro Coloca Cortés, que en compañía de varias personas descubrió un artefacto metálico en medio de un área calcinada de 100 metros. La pieza hallada medía ocho metros de largo por cinco metros de diámetro. El periódico mexicano a pesar de difundir este hecho, no le dio seguimiento ni lo confirmó.

Por su parte, el tabloide español El nacional del 21 de marzo y con el título “el enigma de los platillos voladores”, publicó esta noticia como verdadera, así como otras registradas en el mundo.

OVNI ESTRELLADO EN TLAXCALA Y EN NUEVO LEÓN

Para el 30 de marzo de 1950, el semanario mexicano La prensa, informó que un objeto de origen desconocido se había precipitado en el Estado de Tlaxcala, en la población de Apizaco el 26 de marzo.

El que dio fe de estos hechos fue un indígena que describió al aparato con la forma de un barril, de dos metros de diámetro y con una especie de anillo en su parte central. Se dijo tiempo después que en realidad había sido un aparato meteorológico norteamericano.

Un caso más que proviene de los archivos secretos Moon Dust, nos habla de un objeto no identificado que cayó cerca de la población General Terán, en el Estado de Nuevo León, el 2 de febrero de 1967. Este hecho salió del anonimato en aquella entrevista que realizó Muñoz a Clifford Stone.

El Evening News Of India del 30 de marzo de 1967 -y tomando como referencia al diario mexicano Últimas noticias- informó que un ovni del tamaño de un autobús, se estrelló en Mezcala, en el estado de Guerrero.

De acuerdo al periódico asiático, al menos un millar de los habitantes de Xochipala, vieron el accidente, el cual hasta retumbó las viviendas por el impacto. Una unidad de infantería -se presume- tenía la orden de buscar los restos.

EL EJÉRCITO MEXICANO INTERVIENE

Donde el ejército mexicano sí tuvo intervención real, fue el 14 de agosto de 1969 en el estado de Chiapas, cuando momentos antes -alrededor de las siete de la noche- un cuerpo resplandeciente cayó en el poblado de Comitán, dejando un cráter de cuatro metros de diámetro.

Las fuerzas armadas acordonaron el lugar y estaban alertas, pues del aparato salían vapores que amenazaban con una posible explosión. Existe el rumor de que esta pieza –no se supo en realidad qué fue- tuvo como destino final los Estados Unidos.

Un año después, en el mes de julio, el ejército mexicano y el estadounidense se unieron para recuperar los restos del cohete Athena, lanzado el 11 de julio de 1970 a las 2:30 horas desde una base militar en Utah. El cohete tenía como destino el desierto de White Sands, en Nuevo México, sin embargo algo salió mal.

Por varios días lo estuvieron buscando y un campesino llamado Antonio Muñoz, de San Ignacio, Chihuahua, encontró los restos del cohete, el cual había dejado un cráter de 15 metros de largo, por cinco de ancho y tres de profundidad. El ejército norteamericano después de recuperar los fragmentos el 2 de agosto, se marchó. Era urgente para ellos encontrarlo, pues en el interior del proyectil había una cápsula de cobalto radiactivo.

(FRAGMENTO TOMADO DEL LIBRO "OVNIS EN MÉXICO, PUNTO DE ENCUENTRO")