jueves, 15 de marzo de 2012

LAS CRUCES EN LA CARRETERA (tomado del libro FANTASMAS EN LA CARRETERA próximamente a la venta)

Todos en alguna ocasión viajando en la carretera, hemos visto una o varias cruces a la orilla del camino. Esta cruz indica que en ese lugar alguna persona falleció; la mayoría de las veces en un accidente automovilístico, o bien, de otra forma. Al relacionar esto con las apariciones fantasmales, es típico que las personas al
explicar el por qué se da este fenómeno digan “Justo ahí, en donde se aparece
el fantasma, murió una persona”.

Pero a qué se deberá esto. Otra pregunta inquietante, ¿Se quedarán a espantar en ese lugar para
siempre? En algunos casos, el fantasma advierte a otros de algún peligro que ahí se corre; los alerta y estas personas a pesar del susto, salvan sus vidas.

Con estas buenas acciones, quizá las almas en pena logran descansar en paz; o tal vez ni haciendo esto lo hagan. Realmente nadie tiene la certeza, pues esto es imposible de saber. Para aclarar algunas dudas al respecto, entrevisté al sacerdote Juan Luna Bravo, encargado de la parroquia de San Mateo Arcángel, en el Municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Fue una entrevista breve, pero concisa sobre este tema que muchos desconocemos realmente, pues no sabemos qué significado real tenga el colocar una cruz donde falleció alguien.

LA ENTREVISTA CON EL SACERDOTE JUAN LUNA

Padre, qué significado tiene el colocar una cruz en el lugar donde falleció una persona. En las
carreteras vemos muchas cruces a la orilla de la carretera.

“Bueno, en primer lugar, el día en que nos bautizan, nos dicen “Que sea tuya la fuerza de Cristo,
el salvador, cuyo signo es el óleo con que te ungimos en el mismo nombre de Cristo que vive y reina por los siglos de los siglos, amén”. Al decir estas palabras el sacerdote nos pone una cruz, con el santo óleo en el pecho. Entonces ya somos signados, ya pertenecemos a Cristo, y la cruz para nosotros vale mucho. ¿Por qué vale mucho? Porque la cruz fue la única compañía para Jesucristo a la hora de morir. Jesucristo amó la cruz y por medio de la cruz él nos redimió. Y por eso el católico quiere mucho a la cruz. La carga en el pecho; las mujeres la cargan en los aretes, todos podemos cargar nuestra crucecita como queramos. Cuando muere alguien, ponemos la cruz en el lugar donde murió, porque sabemos que ahí entregó el alma a nuestro señor Jesucristo, y para recordar que fue en este lugar ponemos la cruz. Los familiares de esa persona, le llevan flores cada año, le rezan un rosario por el eterno descanso de esa persona”.

La cruz antes de llevarla y colocarla, es bendecida por un sacerdote. ¿Al colocarla finalmente, este
lugar queda bendito?

“En principio tienen que traer la cruz a la iglesia para bendecirla en una misa del difunto, y ya va
bendita la cruz para que la gente le pueda hacer alguna veneración; no la adoramos, al único que adoramos es a Dios. Lo que adoramos es el misterio de la cruz. No podemos decir que el lugar es bendito porque, bendito es todo el mundo. Dios está en todas partes. Entonces ahí donde se pone la cruz, también está Dios”.

¿Qué pasa si la persona que fallece, no le colocan una cruz? ¿No podría descansar en paz?

“Yo creo que no tiene que ver nada. Lo que sí es la fe de los familiares. Pero de que la persona
descansa, eso ya depende de cada individuo; si se porta bien es amigo de Jesús, porque Jesucristo dice: “Ustedes son mis amigos si cumplen con la voluntad de mi padre celestial. Si nosotros en vida somos amigos de Jesús, entonces descansaremos en paz”.

¿Qué opina usted sobre los relatos de fantasmas, donde dicen que se aparecen a la orilla de las
carreteras?

“En primer lugar, la palabra fantasma viene de la palabra fantasía. La fantasía nos la imaginamos, o creamos con nuestra propia inteligencia. De ese modo veremos cosas raras que,
nosotros nos inventemos. Ahora, si realmente se aparece un alma que Dios nuestro señor les dé permiso –que sería muy remoto- pero si es así, puede haber un alma que se presente en la carretera para bien de nosotros, o para pedirle al individuo oraciones por el eterno descanso de esa alma”.