martes, 16 de octubre de 2012

¿BRUJAS O EXTRATERRESTRES?



La tarde del 12 de septiembre de 1952, en la población de Flatwoods, en West, Virginia, cuatro jóvenes que jugaban futbol americano, observaron cruzar en el cielo un objeto luminoso que aterrizó en una colina cercana.

Tommy Hyer, Ronnie Shaver, Neil Nunley y Gene Lemon, los testigos, se dirigieron al lugar para descubrir qué era en realidad este objeto; en el trayecto se les unió Kathleen May y sus dos hijos. Ya estaba oscuro, y por esto llevaban linternas de mano y al perro de Gene Lemon.

Cuando estaban subiendo la colina, a pocos metros de distancia observaron una luz rojiza que aumentaba y disminuía su tamaño. Lemon -quien pertenecía a la Guardia Nacional- vio dos luces brillantes semejantes a unos ojos; él creyó que se trataba de un mapache. Ante la extraña presencia, el perro que iba con ellos salió despavorido.  Los testigos se acercaron más, y lograron ver a un extraño ser de aproximadamente tres metros de altura, con una cabeza redonda y roja; las luces que veían a la distancia, eran en realidad los ojos de este monstruo. En la cabeza traía una especie de túnica que lo cubría por completo. Lograron ver además que flotaba.  Ante el peligro de ser atacados por este ser, salieron corriendo hacia el pueblo.

Alertaron a los vecinos y un grupo de lugareños armados con escopetas subieron a la colina a cazar al extraño visitante; incluso regresó con ellos Gene Lemon. Llegaron al lugar donde vieron al extraño ser y no hallaron nada, pero en el ambiente se percibía un fuerte olor a azufre. El reportero A. Lee Stewart, que salió con la comitiva, redactó la nota y la publicó en el “Braxton Democrat”, provocando un gran revuelto.

Algunas personas que en ese momento habían permanecido calladas, relataron las experiencias que habían tenido días antes y después con este monstruo. En los primeros días de septiembre, y muy cerca de donde se apareció el extraño ser, una mujer vio a un ente de características similares, ojos grandes de color naranja, y en la cabeza una especie de casco puntiagudo. Además del olor a azufre. La mujer –cuyo nombre se desconoce- corrió gritando a su casa.

Una semana antes del avistamiento difundido por la prensa local, el 5 de septiembre, dos mujeres del poblado de West Virginia –donde los chicos vieron al monstruo- mientras se dirigían en auto a la iglesia, también observaron al mismo ser.  Tenía una especie de capa larga que cubría todo su cuerpo, sólo se le veía el rostro y lo que llamaba la atención eran sus ojos grandes que brillaban. La criatura flotaba y a su pasó dejaba un olor desagradable.

Tiempo después, existieron otros reportes sobre extraños seres y, así como iniciaron, terminaron. Lo que llama la atención de estos casos, es que el monstruo traía una capa o túnica larga, y en la cabeza una especie de casco que terminaba en punta. Este “casco” que en realidad nunca se comprobó que lo fuera, se asemeja en mucho a un sombrero que usan las brujas. O al menos en la imagen típica de estos seres, se aprecia un sombrero que termina en punta.

Otro detalle que llama la atención, es que este ser dejaba un olor desagradable en el ambiente, parecido al azufre. En varios casos donde se habla de la presencia de extraterrestres en la tierra, en ninguno se describe que tengan olor, o quizá los testigos no prestan atención en este detalle. Ahora bien, los que conocen un poco de temas paranormales, saben lo siguiente: la presencia de demonios, fantasmas, o entes venidos de las tinieblas, tienen un olor desagradable; el azufre está asociado con el Diablo. 

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